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La espiritualidad tiene un significado diferente para cada persona. Algunos la ven como una conexión con algo más grande que ellos mismos, como la naturaleza o Dios. Para otros, se trata de la conciencia o la paz interior. Pero, ¿qué dice realmente la ciencia sobre la espiritualidad? En este artículo nos adentramos en este tema.
Es difícil definir la espiritualidad con un único significado. Por ello, muchos científicos utilizan una descripción amplia. El diccionario de la Asociación Americana de Psicología describe la espiritualidad como "Una preocupación o sensibilidad por los asuntos de la mente o el alma, especialmente en contraposición a las preocupaciones materiales. Más concretamente, una preocupación por Dios y una sensibilidad a las experiencias religiosas, que puede incluir la práctica de una religión concreta, pero que también puede existir sin esa práctica".
Así pues, la espiritualidad suele distinguirse de la religión. Mientras que la religión suele estar ligada a dogmas, rituales y sistemas organizados (como iglesias o mezquitas), la espiritualidad es más personal y subjetiva. Puede implicar, por ejemplo, sentirse conectado con la naturaleza, meditar, prestar atención o buscar un sentido a la vida.

Los científicos estudian cada vez más la espiritualidad y encuentran cada vez más pruebas de que algunas prácticas espirituales pueden afectar positivamente a la salud. He aquí algunos ejemplos:
Según la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, es una buena idea utilizar más la espiritualidad en el sistema sanitario, en parte porque puede tener un impacto positivo en la salud mental de los pacientes. Otros estudios también demuestran que las personas con mentalidad espiritual experimentan de media mayores niveles de satisfacción vital, esperanza y bienestar psicológico. Este estudio de 2012 de Harold G. Koenig es un buen ejemplo. Koenig analizó muchos estudios sobre este tema y descubrió que las personas que son religiosas o espirituales suelen tener mejor salud mental que otras.
Inez Tuck, Renee Alleyne y Wantana Thinganjana realizaron en 2006 una investigación sobre el efecto de la espiritualidad en el estrés. Las científicas descubrieron que los niveles de estrés percibido disminuyeron significativamente entre los 27 participantes. Así pues, las prácticas espirituales resultaron eficaces para reducir el estrés en esta muestra de adultos. Entre otras cosas, las meditaciones pueden contribuir a ello.
Si eres adicto al alcohol o la cocaína, por ejemplo, la espiritualidad puede ayudar potencialmente con la abstinencia, según la ciencia. Puedes leer sobre ello en este estudio de 2019 de Beraldo et al. En algunos adictos, es poco probable que las prácticas espirituales tengan algún impacto, por ejemplo en los consumidores de cannabis y crack. La investigación científica también muestra que la espiritualidad tiende a ayudar mejor a las minorías adictas.
Así pues, algunos estudios muestran pruebas de que la espiritualidad puede tener un efecto positivo en los consumidores. Sin embargo, los propios científicos no siempre son positivos al respecto. A veces tienen, entre otras, las siguientes críticas:
La ciencia reconoce cada vez más la influencia de la espiritualidad en el funcionamiento humano. Esto no implica necesariamente la creencia en Dios o la religión, sino la experiencia de conexión, significado y paz interior. Aunque los científicos siguen planteándose muchos interrogantes, está claro que la espiritualidad es un campo de investigación legítimo y valioso dentro de la psicología, la neurología y la medicina. Esperemos que este tema se explore cada vez más y que, en algún momento, los científicos sean capaces de crear una forma de medir la espiritualidad adecuadamente.

El papel de la religión y la espiritualidad en la salud mental
Publicado en Current Opinion in Psychiatry, 2014.
Este artículo de revisión analiza cómo la religión y la espiritualidad pueden tener efectos tanto positivos como negativos en la salud mental. Destaca la importancia del afrontamiento religioso positivo, el apoyo social y las creencias, pero también advierte de los posibles efectos adversos, como el afrontamiento religioso negativo y la falta de comunicación. El artículo destaca la necesidad de que los profesionales sanitarios presten atención a las necesidades espirituales de los pacientes de salud mental.
Puede leer el artículo completo en PubMed en el siguiente enlace: El papel de la religión y la espiritualidad en la salud mental
Descargo de responsabilidad: Este artículo tiene fines informativos y de inspiración. Aunque existen pruebas científicas de los efectos positivos de la espiritualidad, esta no sustituye a la ayuda médica o psicológica. Consulte siempre a un médico, psicólogo u otro profesional en caso de dolencias graves. Las prácticas espirituales pueden servir de apoyo, pero no son una panacea. Los efectos pueden variar mucho de una persona a otra